El aeropuerto de Arequipa quedó atrapado por el clima. Una espesa neblina obligó a suspender vuelos desde y hacia Lima, mientras la región enfrenta lluvias intensas bajo alerta roja del Senamhi. La combinación de baja visibilidad y precipitaciones extremas encendió las alarmas en aire y tierra.
Las cancelaciones comenzaron a sentirse desde la mañana del martes. En el aeropuerto internacional Alfredo Rodríguez Ballón, la baja visibilidad impidió maniobras seguras y forzó la suspensión de al menos cinco vuelos de salida y seis arribos. El problema se arrastraba desde la noche anterior, cuando aeronaves no lograron aterrizar y debieron retornar a Lima. En el terminal, pasajeros aguardaron información mientras las aerolíneas activaban reprogramaciones, en su mayoría para el día siguiente.
Lejos de mejorar, el panorama se tornó más complejo con el paso de las horas. Por la tarde, la neblina se intensificó y una llovizna persistente terminó de cerrar cualquier margen de operación aérea. Las autoridades aeroportuarias mantuvieron la suspensión por razones de seguridad, conscientes de que las condiciones climáticas adversas podrían extenderse y provocar nuevas cancelaciones en las próximas horas.
El impacto del temporal se siente con mayor crudeza fuera de la ciudad. En Caravelí, el COER reportó huaicos en el distrito de Cháparra que afectaron a varios centros poblados y dañaron infraestructura educativa. En Chala, un deslizamiento alcanzó la Panamericana Sur y restringió el tránsito.
En Castilla, los deslizamientos interrumpieron vías en el distrito de Choco, mientras que en Caylloma se registraron nevadas en zonas por encima de los 4.800 metros. En la capital regional, una lluvia continua de casi ocho horas anticipa un escenario que podría repetirse. El Senamhi mantiene la alerta roja activa hasta el viernes, en una región que sigue bajo amenaza climática.




