La escena nocturna en un chifa de San Borja no fue un hecho aislado. Documentos oficiales confirman que José Jerí y el empresario chino Zhihua Yang coincidieron en más de una ocasión, incluso dentro de Palacio de Gobierno, en visitas que no figuraron como audiencias presidenciales, pero que hoy levantan dudas sobre la naturaleza y el alcance de esa relación.
Los registros de ingresos a la Casa de Pizarro trazan una ruta precisa. Zhihua Yang acudió a Palacio al menos tres veces entre diciembre y enero. La primera visita se produjo el 12 de diciembre y se extendió por 53 minutos. El 29 de diciembre, el empresario volvió y permaneció cerca de tres horas, apenas un día después de que se captara a Nicanor Boluarte en el local donde estuvo el mandatario. Un tercer ingreso quedó consignado el 5 de enero, con una duración de una hora y 17 minutos.
Según la documentación oficial, estas visitas no figuran como reuniones directas con el presidente, sino como encuentros vinculados al área de comunicación estratégica y prensa. En al menos una de ellas, Yang habría sostenido reuniones con Johana Campos, secretaria de comunicaciones de Palacio. Sin embargo, la reiteración de los ingresos y su cercanía temporal con el encuentro revelado fuera de la sede presidencial encendieron alertas en el ámbito político.
Las críticas no tardaron en aparecer. El candidato presidencial Fernando Olivera cuestionó el uso de canales informales para este tipo de contactos y puso en duda la necesidad de este nivel de interlocución.
El cuestionamiento se agrava por el perfil del empresario. Yang concentra empresas en el mismo edificio donde se ubica el chifa del encuentro y arrastra sanciones administrativas. Una resolución del Ministerio de Cultura lo responsabiliza por la demolición irregular de una casona en el centro de Lima para levantar un edificio de trece pisos, pese a que solo tenía autorización para tres. Sobre esa obra pesa una orden de demolición. Para Olivera, el problema es político y legal: las reuniones se habrían dado con alguien señalado por operar al margen de la normativa vigente.




