Transporte informal desborda a la comuna provincial

La crisis del transporte urbano ha escalado hasta el punto de ganarle la partida a la propia Municipalidad de Arequipa. Sucede que el subgerente de Transporte Interurbano y Especial, René Ortiz Zegarra, confirmó una gestión atrapada entre la resignación y las medidas parciales. 

Lejos de anunciar un plan estructural, el funcionario reconoció que la estrategia municipal se limita al ordenamiento y a la fiscalización permanente, sin metas claras ni plazos definidos. En la práctica, esto significa aceptar que el transporte informal seguirá operando mientras el sistema formal no logra responder a la demanda real de la ciudad.

El funcionario se vio obligado a salir al frente después de una agresión protagonizada por transportistas informales contra un chofer del Sistema Integrado de Transportes (SIT) y su hermana. El hecho obligó a un operativo de emergencia el lunes 12 de enero en Puente Grau y San Lázaro, donde se internaron diez vehículos informales en el depósito municipal.

Según sus declaraciones, la municipalidad detectó infracciones graves: conductores con licencias suspendidas, categorías que no correspondían al servicio y unidades que circulaban sin SOAT para transporte público. Frente a ello, el subgerente anunció coordinaciones con la Policía Nacional del Perú (PNP) para denunciar a los infractores por exposición de personas al peligro, una reacción más punitiva que preventiva.

Sin embargo, el propio funcionario admitió que estos operativos no atacan el problema de fondo. Reconoció que el SIT no cubre la demanda actual y que existen amplios sectores de la ciudad desatendidos por rutas rígidas y poco flexibles. Un vacío que es aprovechado por las llamadas “loncheritas”.

Como respuesta, la municipalidad anunció la contratación de 50 nuevos inspectores bajo la modalidad CAS antes del 16 de enero, con el objetivo de reforzar la fiscalización e implementar turnos nocturnos. Además, intensificarán los operativos de control del transporte informal en coordinación con la Policía Nacional.

Ante la incapacidad del sistema formal para llegar a zonas periféricas, se informó que se permitirá que las empresas concesionarias incorporen vehículos categoría M2 como rutas alimentadoras, aunque con la restricción de no ingresar al Centro Histórico. La medida parece un reconocimiento tácito de que los buses del SIT no se ajustan a la compleja geografía urbana de Arequipa.