El Ejecutivo movió las fichas del sistema de licencias por puntos y alteró el destino inmediato de muchos conductores. Un decreto supremo cambió las reglas del descuento de puntos, introdujo diferencias entre cursos presenciales y virtuales. Además, habilitó un periodo excepcional para quienes acumulan entre 100 y 150 puntos, siempre que su licencia siga vigente.
El nuevo esquema rompe con la lógica uniforme que regía hasta ahora. Ya no existe un solo premio por capacitarse. El Estado decidió graduar el beneficio según el esfuerzo. Quien apruebe el Curso de Seguridad Vial de manera presencial podrá reducir hasta 50 puntos; quien lo haga de forma virtual, hasta 40. El descuento opera sin saldos a favor y se ajusta al puntaje real del conductor. La señal es clara: se privilegia la formación más exigente.
La norma también empuja cambios administrativos. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones deberá adecuar, en un plazo máximo de cinco días calendario, los registros y plataformas digitales del sistema de control. Municipios y entidades vinculadas deberán alinearse al nuevo marco. La directiva que regula estos cursos será actualizada por la Dirección General de Políticas y Regulación en Transporte Multimodal, bajo responsabilidad funcional. No hay margen para retrasos.
Pero el giro más sensible está en el régimen temporal. Durante 45 días hábiles, los conductores con entre 100 y 150 puntos acumulados podrán acceder al curso y descontar puntos, siempre que no tengan la licencia suspendida o cancelada. Es una salida transitoria para quienes estaban al borde de sanciones más severas. En paralelo, el Reglamento Nacional de Tránsito fue ajustado para mantener coherencia normativa y permitir la reducción de puntos a licencias hábiles sin sanciones no pecuniarias. El mensaje final apunta a frenar la reincidencia mediante capacitación continua.




