Una conferencia convocada por otro tema terminó dominada por explicaciones. El presidente José Jerí utilizó una rueda de prensa para justificar una reunión nocturna fuera de Palacio de Gobierno, revelada por un reportaje televisivo. El encuentro, realizado en un chifa de San Borja y no registrado oficialmente, abrió cuestionamientos que el mandatario buscó disipar ante los medios.
Jerí apeló primero a una reflexión personal. Recordó una frase que, según dijo, repite a su equipo: no hacer cosas buenas que parezcan malas. Reconoció que el contexto político obliga a ser más cuidadoso y admitió que, por antecedentes recientes en la historia del país, ciertas escenas pueden interpretarse de forma incorrecta, aunque insistió en que no hubo nada irregular.
El mandatario defendió su estilo de gestión basado en el contacto directo. Afirmó que pasa buena parte de su tiempo fuera del despacho, recorriendo calles, mercados y comercios, sin horarios fijos. Describió sus salidas como parte de una práctica habitual, incluso con referencias coloquiales a compras cotidianas y visitas informales, y remarcó que no piensa abandonar esa forma de interactuar con la realidad.
Al abordar directamente la reunión cuestionada, señaló que respondió a una invitación a cenar y a coordinaciones vinculadas a una actividad oficial prevista para febrero, en el marco del Día de la Amistad Perú-China. Aseguró que las gestiones se realizan por los canales formales, con participación de Cancillería, y que el evento se desarrollará en Palacio de Gobierno. Negó vínculos con Nicanor Boluarte y rechazó comparaciones con episodios del pasado. Sin embargo, admitió que la falta de registro, el horario nocturno y el lugar alimentaron dudas, una percepción que, dijo, asume como un mea culpa político.




