¿Quién evalúa el costo real con el que se aprueba el presupuesto de una obra estatal? ¿Porqué la empresa que gana la licitación estatal subcontrata una obra con total impunidad y sin consecuencias? ¿Porqué una empresa subcontratista firma un contrato para ejecutar componentes clave por un tercio de su valor referencial de una obra estatal? Son algunas de las preguntas que pretendemos resolver al lector.
Resulta que en Yanahuara, en la gestión de Sergio Bolliger Marroquín, el 11 de agosto del 2025 se dio la buena pro de la obra Renovación de calzada y vereda en la calle 1 , calle 3, calle 5 y pasaje 1 de la Cooperativa de Abogados. Un proyecto que de acuerdo al propio municipio estaba por un monto de / 818 352, pero que se licitó en favor de la empresa HVV Proyectos y Obras EIRL por S/ 736 046 para ejecutarse en un plazo de 60 días.
Subcontratación sin permiso

De acuerdo con la Ley de Contrataciones del Estado, las empresas que obtienen la licitación de un proyecto son las que deberían ejecutarlo. Y se permite la subcontratación de componentes, pero por un monto que no supere el 40 % del valor del proyecto. Además, la subcontratación debe ser comunicada a la entidad contratante —en este caso el municipio de Yanahuara— y esta debe aprobarla. En caso no responda, la subcontratación queda negada. Es decir, no existe silencio administrativo; si el municipio no la aprueba no hay subcontratación.
Aunque la ley es clara, Miguel Ángel Valencia Chávez, dueño de HVV Proyectos y Obras EIRL, que ganó la obra en Yanahuara, decidió no hacer caso. Tras firmar el contrato de la obra con el municipio el 5 de setiembre, el 23 de setiembre firmó un contrato privado con Luis Ramos Oviedo con el fin de que este se encargue de varios componentes (ver gráfico) por un monto de S/ 141 597.
Aunque el monto pueda parecer una fracción de la obra, lo cierto es que el valor real de los subcontratado está calculado en el presupuesto con el que HVV Proyectos y Obras EIRL ganó la licitación por S/ 373 613. Es decir, la empresa de Miguel Ángel Valencia Chávez se ahorró a su favor poco más de S/ 232 mil. Además, esos más de S/ 373 representan el 50.76 % de la obra, lo que supera el 40 % que permite la Ley de Contrataciones del Estado.
Reducción de precios

Para lograr que un presupuesto original de S/ 373 mil caiga hasta S/ 141 mil —que representa el 38 % del valor original—, Miguel Ángel Valencia Chávez ofreció a Luis Ramos Oviedo un presupuesto con varias reducciones. Por ejemplo, por el Item Equipos de protección individual, la empresa HVV Proyectos y Obras EIRL ofreció al municipio un valor de S/ 2 825, pero lo subcontrató con Luis Ramos a S/ 1 809.59. Otro ejemplo, el Item Conformación de la base granular para veredas fue ofertado por 17 soles el metro cuadrado, pero lo subcontrataron por apenas S/ 8,74 a Luis Ramos; es decir a la mitad de precio, pasando de S/ 16 219 en la oferta al municipio a solo S/ 8 338 para su ejecución real.
Y así podemos ver varios Items del proyecto por los cuales el subcontratistas Luis Ramos termina cobrando mucho menos a HVV Proyectos y Obras EIRL. Lo que significa un ahorro no para el Estado, sino en favor de la empresa de Miguel Ángel Valencia Chávez.
Pero el ahorro más significativo está en el adoquinado. La empresa de Miguel Ángel Valencia Chávez subcontrató con Luis Ramos Oviedo los componentes Cama de apoyo de arena, corte de adoquines, colocación de adoquín de concreto y sellado de juntas con arena fina. La oferta económica que la empresa de Miguel Valencia hizo al municipio de Yanahuara para realizar esos componentes fue de S/ 217 471. Sin embargo, a Luis Ramos Oviedo le pagaron por el mismo trabajo apenas S/ 19 258. Es decir, una sobreganancia de S/ 198 213 en favor de Valencia Chávez.
Afecta a la calidad

Seguramente, en este punto algunos apelarán al libre mercado. Qué más da si alguien se hace con una obra que vale S/ 736 mil y termina costándole —hasta donde sabemos— S/ 504 mil. Ya es problema del subcontratista que cobra precios por debajo del mercado, dirán. Pero esto es un problema que debe analizarse mejor.
En principio, es claro que al haber reducir los costos hasta casi un tercio de su valor referencial en el expediente técnico se afecta directamente la calidad del proyecto. Así también lo aprecia el especialista en Derecho Municipal, Jorge Sumari Buendia. Este advierte una «criollada» por parte de Miguel Ángel Valencia Chávez que podría costarle muy caro a él, con sanciones por parte del Tribunal de Contrataciones del Estado, debido a la evidente baja calidad del proyecto.
Sumari explicó que la empresa de Miguel Ángel Valencia Chávez cometió un abuso contra los intereses del municipio de Yanahuara al haber subcontratado el 50 % de la obra. «Se está vulnerando el principio de legalidad, por tanto la subcontratación deviene en ilegal porque quebranta la Ley de Contrataciones del Estado al no haber solicitado la autorización. Y el municipio está obligado a emplazar a la empresa para que brinde la explicación legal».
Sumari además, señaló que el proyecto requiere un control de legalidad con la fiscalización de los regidores. «Podríamos presumir que el expediente de la obra ha sido inflado y allí estamos hablando de dolo. Porque, ¿cómo es posible que la empresa gana la licitación por un monto determinado y subcontrata componentes por un tercio de su valor? Existe una desnaturalización que está generando una irregularidad», manifestó.
Y respecto a la calidad del proyecto, Sumari indicó que se debería realizar un control y además una reducción en el monto del contrato al haberse acreditado que el costo es mucho menor al fijado por el municipio. Lo que está generando un «Plus no previsto», una utilidad adicional, en favor de la empresa contratista.
Bolliger se corre

Revelación.pe solicitó entrevista con el alcalde Sergio Bolliger, para que brinde explicaciones. Sin embargo, desde el área de Imagen Institucional indicaron que no podría atendernos y en su lugar nos transfirió con el subgerente de Obras Públicas, Giancarlo Huerta Retamozo. Este confirmó que la empresa de Miguel Ángel Valencia Chávez no solicitó permiso al municipio para subcontratar la obra. Sin embargo, en postura de defensa hacia la empresa, aseguró que la obra se hizo con la mejor calidad y con un supervisor «neutral» que habría ratificado que la obra no tuvo mayores problemas.
Pero basta solo con acudir a la Cooperativas de Abogados para darse cuenta que hay muchas falencias. Vecinos explicaron a este medio que durante el proyecto hubieron varias irregularidades y reclamaron por la calidad. Por ejemplo, hay zonas donde se instalaron ascensos para sillas de ruedas, pero están a media calle, cuando deberían instalarse en las esquinas. Otras calles donde ni siquiera hay esas rampas. También las tapas de drenaje y de telecomunicaciones, ubicadas en las veredas ya están agrietadas y algunas incluso rotas. Y en algunos casos no se hicieron veredas nuevas, sino que se resanaron y maquillaron las antiguas. Lo más grave es que los vecinos denuncian que en algunas calles no se realizó la compactación antes de poner los adoquines, lo que podría producir que la pista se levante y deteriore más rápido de lo previsto. Entre otras observaciones.
Sin embargo, para Huerta Retamozo, se trata solo se observaciones subsanables. El funcionario indicó que la empresa ya está trabajando en las fallas con el fin de entregar la obra pronto. Aunque no dio detalles sobre las partidas ya pagadas, de acuerdo al portal de transparencia del MEF, hasta la fecha el municipio de Yanahuara ya le giró S/ 702 437 a HVV Proyectos y Obras EIRL. Es decir, casi todo el monto licitado.
Encima mete cabeza

Consultado, Miguel Ángel Valencia Chávez restó importancia a la subcontratación y las implicancias legales que podría acarrearle a él y su empresa. Manifestó que «fue un error» haber contratado a Luis Ramos Oviedo para ejecutar las partidas, pues según su versión no habría realizado un trabajo idóneo. Una contradicción, pues según él, a pesar de la reducción de costos al subcontratar, la obra tiene buena calidad. Lo cual estaría respaldado por el residente de obra y los funcionarios del municipio.
Por su parte, Luis Ramos Oviedo explicó a Revelación.pe que su labor se hizo de la mejor manera considerando el presupuesto con el que contaba. Prueba de ello es que el municipio ya pagó a la empresa de Miguel Ángel Valencia Chávez todos los avances de la obra. En cambio, Valencia Chávez no ha cumplido el contrato con Ramos Oviedo, pues en palabras del propio subcontratista apenas le han pagado S/ 55 mil. Es decir, una deuda de más de S/ 86 mil. «Yo avancé todo el adoquinado y las veredas, además del 60% de las tapas de buzones. Solo faltaban algunas tapas de buzones cuando dejé la obra porque el señor Miguel Valencia Chávez no me pagaba y yo estaba asumiendo todo», dijo para Revelación.pe Ramos Oviedo.
Es más, el subcontratista denunció que de todo esto tiene conocimiento el alcalde Sergio Bolliger. Es decir, que encima que Miguel Ángel Valencia Chávez subcontrató componentes por un tercio del valor del expediente técnico, no le pagó al subcontratista que hizo en la práctica casi toda la obra.
Y eso no es lo único. Luis Ramos denunció que la obra no contaba con baños químicos, que eran responsabilidad de la empresa de Miguel Ángel Valencia Chávez. Dijo que estuvieron unas semanas hasta que la empresa dueña de los baños los retiró también por falta de pago. Los obreros de Luis Ramos hacían sus necesidades en el parque o prestándose el baño de algunos vecinos. «Tampoco había almacén. La obra empezó con 10 obreros de ellos (Miguel Ángel Valencia Chávez) que poco a poco se iban porque lo les pagaba. No había seguridad en la obra, lo que podría provocar que se roben el material. El topógrafo contratado era un practicante, que encima no le pagaron. Le tiene una deuda de S/ 2400. La ingeniera Mirella (Paucara) —especialista de seguridad y salud en el trabajo—, no iba, y en su lugar iba una practicante. El residente de obra tampoco acudía. Al principio iba todos los días, pero luego iba solo algunas horas y después ya no. Pero cuando aparecía empezaba a molestar a los obreros señalando que todo estaba mal», contó Luis Ramos.
Al cierre de esta edición, Miguel Ángel Valencia Chávez no ha pagado su deuda con Luis Ramos. En cambio, le ha enviado una carta notarial anunciando la resolución del contrato alegando deficiencias en su trabajo. Lo cual, como ya señalamos se contradice a las partidas ya aprobadas a favor de la contratista y los pagos realizados por parte del municipio.




