La temporada de vacaciones no llega vacía. Este verano arranca una nueva edición de las Diverti Vacaciones, un programa que despliega más de 15 talleres pensados para ocupar el tiempo libre con deporte, arte y cultura. La propuesta suma sedes estratégicas, un enfoque inclusivo y una proyección ambiciosa de participación que busca superar los registros del año anterior.
La estructura del programa se sostiene en una red de espacios acondicionados para recibir a cientos de participantes durante varias semanas. Coliseos, complejos culturales y estadios municipales se convierten en escenarios de aprendizaje activo, con ambientes amplios y seguros. Cada sede responde a la naturaleza del taller que alberga, lo que permite un desarrollo ordenado de las actividades y un tránsito fluido de niños y jóvenes durante la jornada vacacional.
La oferta formativa se mueve en dos frentes. Por un lado, los talleres deportivos proponen disciplinas tradicionales y otras que debutan este año, ampliando el abanico de opciones. El interés ha sido inmediato: uno de los talleres ya agotó sus cupos, mientras los demás mantienen vacantes abiertas. En paralelo, el bloque cultural apuesta por la expresión artística y la creatividad, integrando danza, teatro, artes plásticas y propuestas vinculadas a la tecnología, como robótica y mini cohetes.
El enfoque inclusivo marca una diferencia sustancial. Personas con discapacidad cuentan con un espacio específico donde el deporte se convierte en herramienta de integración y participación activa. Todo el proceso está acompañado por docentes especializados y monitores responsables de la seguridad. A ello se suma un componente poco visible pero clave: charlas de nutrición y orientación psicológica dirigidas a padres de familia, que amplían el impacto del programa más allá de las canchas y los talleres. La clausura, prevista para el 13 de febrero, cerrará un ciclo que apuesta por formar desde el juego y la convivencia.




