El inicio de tres obras viales simultáneas en el Cercado de Arequipa, programadas desde el lunes 5 de enero, ha generado preocupación entre los taxistas formales, quienes advierten deficiencias en la planificación y difusión de los planes de desvío. Así lo señaló Adolfo Paco, presidente de la Cámara de Empresas de Taxi de Arequipa, durante una entrevista radial, en la que expresó su respaldo a la mejora de las vías, pero cuestionó la forma en que se ejecutará el cierre de arterias clave.
Según explicó, los transportistas tomaron conocimiento del inicio de las obras principalmente a través de los medios de comunicación y no mediante una estrategia institucional de información. En ese contexto, sostuvo que la Municipalidad Provincial de Arequipa no habría realizado una difusión suficiente ni coordinaciones previas con los actores directamente afectados, como el servicio especial de taxis.
La mayor inquietud se concentra en la intervención de la avenida Juan de la Torre, donde el cierre del carril de bajada por 60 días obligará a desviar el tránsito hacia calles como Peral y la prolongación Ayacucho. De acuerdo con Paco, estas vías ya presentan una alta carga vehicular, por lo que el incremento del flujo podría generar un “embudo” en el Cercado. Además, remarcó que en la zona funciona un establecimiento de salud, lo que podría dificultar el ingreso y salida de ambulancias ante una emergencia.
A ello se suma la preocupación por los plazos de ejecución. Si bien las obras tienen duraciones previstas de entre 30 y 60 días, el dirigente advirtió que la temporada de lluvias podría ocasionar retrasos, agravando el impacto en la movilidad urbana. En ese sentido, cuestionó que los expedientes técnicos incluyan planes de desvío que, en la práctica, no siempre se aplican de manera efectiva.
Paco también señaló que no es una práctica habitual que la comuna consulte a la Gerencia de Transportes ni a especialistas externos para la elaboración de estos planes, lo que considera una falta de consideración hacia transportistas y ciudadanos. Finalmente, aunque reconoció casos aislados de incremento de tarifas en fechas festivas, afirmó que el taxista formal prioriza la seguridad y el buen servicio, en un contexto marcado por la congestión y el mayor consumo de combustible.




