“Ya no me voy a callar más”. Con esa frase, Lidia Barbachán decidió exponer un relato que permaneció oculto por miedo. La Miss Arequipa 2025 acusó a su expareja de violencia física y psicológica, detalló amenazas constantes y difundió imágenes y audios que, según afirma, evidencian un patrón de agresiones sostenidas en el tiempo.
El testimonio apunta a un episodio concreto ocurrido el 17 de diciembre. Barbachán asegura que fue retenida contra su voluntad en la vivienda de Erick Gutiérrez Arredondo, incluso cuando los padres de él se encontraban presentes. Las imágenes difundidas muestran moretones en su rostro, huellas visibles que acompañan una narración directa, sin rodeos, marcada por el cansancio y la determinación de hablar.
La modelo sostiene que ese día no fue una excepción. Describe una secuencia de agresiones previas que incluyeron golpes, jalones de cabello e intentos de ahorcamiento. A ello se suman, según su denuncia, amenazas psicológicas constantes. Una de las más graves habría sido la advertencia de difundir videos íntimos si ella decidía terminar la relación. Ese temor, explicó, no solo la afectaba a ella, sino también a su familia y personas cercanas.
La relación comenzó en 2023 y, de acuerdo con su versión, estuvo atravesada por intentos fallidos de ruptura. En el material audiovisual compartido se escuchan sollozos, insultos y la intervención de una tercera persona que pide detener la agresión. La denuncia provocó una rápida reacción en redes sociales y colocó el caso en el centro del debate público. Desde su posición como reina de belleza regional, Barbachán eligió exponer su historia y romper el silencio que, afirma, la mantuvo atrapada durante meses.




