El tablero electoral quedó completo y el desequilibrio salta a la vista. De las 36 fórmulas presidenciales inscritas para las Elecciones Generales 2026, apenas cuatro están lideradas por mujeres. El dato emerge tras el cierre del plazo ante el JNE y anticipa una contienda atomizada, con viejos liderazgos, nuevas siglas y escasa renovación en términos de representación.
El alto número de candidaturas no es casual. Las modificaciones al sistema electoral impulsadas desde el Congreso allanaron el camino para una elección con múltiples partidos en carrera. En ese escenario, la participación femenina en la cúspide de las listas sigue siendo excepcional. Keiko Fujimori, Fiorella Molinelli, Rosario del Pilar Fernández Bazán y Marisol Pérez Tello son las únicas mujeres que figuran como cabezas de fórmula, aunque esa cifra aún podría variar tras el periodo de tachas.
Keiko Fujimori vuelve a intentar llegar a Palacio por cuarta vez. Es la candidata con mayor recorrido entre las cuatro y una de las figuras más persistentes de la política nacional. Pese a no haber ganado elecciones recientes ni ocupar cargos parlamentarios, se mantiene como eje del fujimorismo. La anulación del juicio por el caso Cócteles alivió una de las cargas judiciales más pesadas para ella y su partido, que también trae de regreso a cuadros históricos.
Fiorella Molinelli aparece como una opción con perfil técnico y experiencia en gestión pública. Lidera Fuerza Moderna y carga un historial ligado a gobiernos recientes, desde el Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social hasta la presidencia de EsSalud. Cercana a Pedro Pablo Kuczynski, quien postula al Senado en su lista, Molinelli apuesta por un discurso reformista, aunque su campaña ya ha enfrentado tropiezos comunicacionales que obligaron a aclaraciones públicas.
Rostros no tan nuevos

El caso de Rosario del Pilar Fernández Bazán está marcado por la controversia. Su candidatura por Un Camino Diferente quedó inmediatamente bajo escrutinio por incluir como vicepresidente a su hermano, sentenciado y prófugo. Mientras él permanece con orden de captura, ella asumió el liderazgo político del partido. A ello se suman cuestionamientos personales, como su negativa a firmar el Pacto Ético Electoral y una denuncia penal reciente por hechos ocurridos en Trujillo.
Marisol Pérez Tello completa el grupo. Exministra de Justicia y excongresista, retorna a la arena electoral con Primero La Gente tras superar internas supervisadas por la ONPE. Su discurso gira en torno a la institucionalidad, la seguridad y la lucha contra el crimen organizado. Antes de consolidar esta candidatura, exploró otros espacios políticos que no lograron cuajar.
Con las listas ya inscritas, el proceso entra en una fase decisiva. El periodo de tachas podría redefinir el escenario y reducir aún más la presencia femenina. Por ahora, el dato es contundente: en una elección saturada de opciones, las mujeres siguen siendo la excepción en la disputa por el poder máximo.




