La puerta cerrada marcó el inicio del conflicto. Tras salir de un hospital, un adulto mayor regresó a la vivienda donde vivió por años y se encontró con una escena inesperada: familiares que le impedían el ingreso y un vehículo que ya no estaba. Horas después, el caso derivó en una denuncia por la desaparición de una fuerte suma de dinero.

El denunciante es Raúl Campos R., de 81 años, quien acudió a la Policía luego de no hallar su automóvil de placa V2M-531. El hecho ocurrió en una vivienda ubicada en la calle Zela, en pleno Cercado de Arequipa, donde residía junto a su conviviente, fallecida recientemente. Según su versión, familiares de ella le aseguraron que el inmueble no le pertenecía y que ya se había iniciado un proceso de sucesión intestada.

Ante la ausencia del vehículo, Campos denunció el presunto robo y sostuvo que en el interior del auto guardaba más de 400 mil soles en efectivo, dinero que, aseguró, provenía de sus actividades comerciales. El adulto mayor explicó que mantenía grandes sumas fuera del sistema bancario por desconfianza, una práctica que, según sus familiares, era habitual tanto en su casa como en su unidad vehicular.

La mañana del viernes 26 de diciembre, agentes de la Divincri ubicaron el automóvil en una playa de estacionamiento de la calle Peral. El hallazgo, sin embargo, no cerró el caso. Durante la verificación se confirmó que el dinero ya no estaba. En medio de la disputa familiar, los parientes señalaron a una empleada doméstica como presunta implicada y denunciaron también la desaparición de otra suma proveniente de la venta de un terreno. La Policía investiga si se trata de un robo, apropiación indebida o un conflicto familiar con derivaciones penales.