Proponen que figuras de agricultores se instalen en avenida Los Colonizadores

Por Miguel Ocas Saravia

Las estatuas no siempre guardan silencio. En Majes, las figuras instaladas en la Avenida Colonizadores activaron una discusión que va más allá del ornamento urbano. Agricultores y dirigentes proponen reemplazarlas por homenajes a los pioneros del agro, mientras crece el cuestionamiento a una obra millonaria que aún no concluye.

La propuesta tomó forma en un acto cargado de simbolismo local. Nelson Martínez Talavera, presidente electo de la Junta de Usuarios Irrigación Majes Clase A, planteó que la municipalidad rinda homenaje a los primeros agricultores del distrito mediante esculturas de cuerpo entero. La iniciativa, presentada durante las celebraciones por el aniversario de la Comisión de Usuarios La Colina, apunta a reemplazar figuras que hoy generan rechazo entre los pobladores.

El planteamiento no surgió en el vacío. Las esculturas actuales —un caballo, un español, un inka y un niño lector suspendido en el aire— fueron instaladas como supuestas representaciones de la historia del distrito. Sin embargo, agricultores y vecinos consideran que esas imágenes no reflejan la verdadera memoria de Majes. Algunos asistentes incluso advirtieron que la escena de violencia entre un inka y un español alimenta resentimientos innecesarios y distorsiona el sentido histórico que debería transmitirse en un espacio público.

La controversia se intensifica por el contexto en el que se ejecuta la obra. El alcalde Jenry Huisa Calapuja enfrenta críticas por la instalación de estas esculturas dentro del proyecto de modernización de la avenida, valorizado en 7.7 millones de soles y ejecutado por administración directa. A ello se suma la preocupación por la seguridad del llamado “niño volador”, sostenido por alambres a varios metros de altura. Mientras la regidora Yaidrit Flores salió en defensa del burgomaestre, otros concejales expresaron su desacuerdo y anunciaron una investigación por los costos. Con la obra aún inconclusa, el debate sigue abierto y la memoria de Majes continúa en disputa.