Durante la rendición de cuentas del consejero regional César Huamantuma Alarcón se reveló que los proyectos de las centrales hidroeléctricas de Lluta y Lluclla se encuentran actualmente en arbitraje. Esto expone al Gobierno Regional de Arequipa (GRA) a una millonaria contingencia legal.
La demanda fue interpuesta por la empresa Luz del Sur, adjudicataria de ambos proyectos hidroenergéticos. Esto al considerar que el GRA —durante la gestión del gobernador Rohel Sánchez Sánchez— incumplió los compromisos contractuales necesarios para iniciar la ejecución de las obras. Principalmente los vinculados a la disponibilidad de agua.
Es menester recordar que, el origen del proyecto se remonta al 2014, cuando Luz del Sur presentó al GRA una propuesta para desarrollar las centrales hidroeléctricas de Lluta y Lluclla. Tras años sin otros postores interesados, en diciembre de 2017 se realizó la adjudicación directa. En 2018, el contrato fue firmado públicamente por la entonces gobernadora regional Yamila Osorio y el gerente general de Luz del Sur, Mile Cacic, comprometiendo una inversión que supera los 970 millones de dólares.
Componentes dependientes

El problema central, según explicó el consejero, es que las centrales hidroeléctricas dependen directamente de la ejecución del proyecto Majes Siguas II. Sin embargo, este megaproyecto fue transferido al Gobierno central, quedando fuera del control del GRA. Mientras que las hidroeléctricas no fueron incluidas en dicho traspaso.
Esta omisión generó un escenario crítico para el Gobierno Regional, que mantiene la administración y responsabilidad contractual sobre Lluta y Lluclla. Pero carece de las herramientas técnicas y legales para destrabar Majes Siguas II, condición indispensable para que Luz del Sur ejecute las obras.
El consejero reveló que, ante esta situación, se realizaron consultas al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri). Esto con el fin de determinar si el Ejecutivo asumiría alguna responsabilidad sobre el componente hidroenergético, dado que ahora administra Majes Siguas II.
Se lavan las manos

La respuesta fue categórica. A través de un informe técnico-legal, el Midagri señaló que las obligaciones derivadas del contrato suscrito entre el GRA y Luz del Sur no fueron transferidas en el convenio de traspaso, por lo que no generan ninguna responsabilidad contractual para el ministerio.
“Del análisis técnico-legal efectuado, se concluyó que las obligaciones derivadas del Contralo de Suministro No Consultivo de Agua, suscrito entre el GORE Arequipa y Luz del Sur S.A.A, no fueron transferidas al MIDAGRI mediante el Convenio N.o 063-2024-MDAGRI-DM-DVDAFIR, y por tanto, no generan responsabilidad contractual para esta entidad”, reza el oficio de respuesta N° 02644-2025-MIDAGRI-DVDAFIR/DGIHR. El mismo que está firmado por el director general de la Dirección de Infraestructura Hidráulica y Riego del Midagri, Rafael Ignacio Palacios Pérez.
En términos prácticos, Huamantuma afirmó que el Gobierno Regional quedó “con las manos atadas”. Esto porque debe responder al arbitraje iniciado por Luz del Sur, pero no puede resolver el fondo del problema porque la ejecución de Majes Siguas II está en manos del Ejecutivo. En tanto el megaproyecto principal no se destrabe, el GRA no podrá cumplir contractualmente con Luz del Sur.
Huamantuma cuestionó duramente al Midagri por deslindar responsabilidades, señalando que el ministerio administra Majes Siguas II, pero exige al Gobierno Regional asumir las consecuencias legales de un proyecto que depende directamente de ese sistema hídrico. Finalmente, advirtió que la actual gestión regional dejará como herencia una pesada carga legal y administrativa, con un proyecto emblemático paralizado y centrales hidroeléctricas en arbitraje.




