Editorial: Feliz Navidad para todos

El 2025 casi casi que se va. Un año que, políticamente para Arequipa, no ha significado mayores cambios para la región. Sin embargo, esta vez, fuera de hacer hígado con nuestras autoridades, creo que es momento de darnos una pausa para reflexionar sobre nosotros, como medio, como periodistas y como ciudadanos.

Como medio, Revelación.pe se ha posicionado como un referente para la ciudad. No han sido pocos los amigos, ciudadanos, conocidos y desconocidos, autoridades, políticos y más, que nos han reconocido como un medio que ha ido ganándose la admiración y respecto de Arequipa. Los lunes la portada es esperada y leída. Los colegas nos reconocen. Y a pesar de los miramientos y las malas lenguas, Revelación.pe ya está posicionado. Un trabajo que es fruto del trabajo de todo el equipo actual y pasado.

Pero eso no significa que vamos a dormirnos en nuestros laureles. Al contrario, es necesario reforzar el equipo, mejorar la web, mejorar la edición. Siempre hay que seguir creciendo. Sobre todo para seguir haciendo un trabajo serio, que incomode a las élites de poder, pero con responsabilidad. A estas alturas podemos decir que hemos salido bien librados de varias denuncias, injurias y ataques. Todo porque se ha realizado un trabajo responsable.

Como periodistas, el equipo de Revelación.pe está siempre en constante aprendizaje y capacitación. Como director he pedido al equipo que aprovechen cada capacitación, curso o taller que se ha presentado. Es importante siempre estar actualizados, y aprender sobre las nuevas tendencias del periodismo; y sobre todo del periodismo de investigación. Y así seguirá siendo mientas sigamos trabajando en Revelación.pe.

Y con lo que respecta a lo personal, como ciudadanos —debo hablar personalmente— ha sido un año de más aprendizaje. Pero más que eso, ha sido un año para darme cuenta de las personas que sí merecen admiración y respeto y separarlas de las que, definitivamente, no requieren siquiera mi atención.

El periodismo que practico, lo he dicho siempre, es uno que muchas veces es incomprendido. Pocos colegas comprenden de verdad. Por eso es que cada año parece que cuento menos amigos. Este año se han perdido muchos. Pero no me apena. Al contrario, creo que son estos momentos los que te revelan a las personas que de verdad están cerca tuyo de manera incondicional.

A todos nuestros lectores, nuestros haters, nuestros troles, a nuestras autoridades, nuestros funcionarios, políticos, y amigos y familiares, les deseamos una Feliz Navidad. Que sirva para reflexionar sobre nuestro pasado, presente y futuro.