Sánchez responsabiliza al Banco de la Nación por fraude informático

Como todos los años, el gobernador Rohel Sánchez Sánchez le dio una pausa a su gestión para irse de vacaciones. Sin previo aviso público y con una resolución firmada a última hora, la máxima autoridad regional tomará un periodo de descanso del 19 al 31 de diciembre. Justo a pocos días de cerrar el año y con mucho presupuesot por ejecutar. Durante su ausencia, el despacho de Gobernación quedará a cargo de la vicegobernadora Ana María Gutiérrez Valdivia.

La medida fue formalizada mediante la Resolución Ejecutiva Regional N.° 876-2025-GRA/GR, firmada el 18 de diciembre por el propio gobernador, prácticamente de la noche a la mañana. Según el documento oficial, el mandatario hará uso de trece días de descanso vacacional pendientes, amparado en la normativa que regula el régimen laboral de los funcionarios públicos de elección popular.

La resolución se sustenta en informes de la Oficina de Gestión de Recursos Humanos, Secretaría General y la Oficina Regional de Asesoría Jurídica, que avalan que el gobernador cuenta con días de vacaciones disponibles y que el procedimiento seguido es legal. Incluso, se cita un pronunciamiento de SERVIR que respalda que el propio gobernador fije la oportunidad de su descanso.

La resolución firmada por el propio gobernador aprobando sus vacaciones apuradas.

“El gobernador ha cumplido con los presupuestos establecidos en el Decreto Legislativo N° 276, Ley de Bases de la Carrera Administrativa y de Remuneraciones del Sector Público y su reglamento, el Decreto Supremo N°005-90-PCM, resultando legalmente factible que pueda hacer uso de sus vacaciones por un total de trece días”, reza el informe elaborado por sus subordinados.

Arequipa no es prioridad

Sin embargo, más allá de la legalidad, el momento elegido vuelve a generar dudas sobre sus prioridades. La decisión se adopta en un contexto marcado por múltiples problemas regionales: proyectos paralizados, conflictos sociales latentes, deficiencias en salud, educación e infraestructura, investigaciones por corrupción y una gestión que arrastra constantes críticas por falta de liderazgo.

El apuro con el que se emitió la resolución, prácticamente entre gallos y medianoche, también llama la atención. El documento se firma un día antes del inicio de las vacaciones, sin anuncios previos ni explicaciones públicas, reforzando la percepción de que el gobernador opta por irse sin rendir cuentas ni informar oportunamente a la ciudadanía.

No es la primera vez que el gobernador hace sus maletas y abandona momentáneamente el cargo. Año tras año, Rohel Sánchez repite el mismo patrón: prioriza sus vacaciones antes que enfrentar las crisis que afectan a la región. Esta conducta refleja una desconexión con las urgencias de Arequipa y una gestión más preocupada por cumplir formalidades que por asumir responsabilidades políticas. Mientras el gobernador descansa, Arequipa queda nuevamente en pausa y a la espera de su descanso.