Un accidente laboral ocurrido la tarde del viernes 12 de diciembre en el centro poblado de Salcedo, en la ciudad de Puno, terminó en tragedia. El colapso de la estructura metálica del coliseo que se encuentra en construcción provocó la muerte de un obrero y dejó al menos nueve trabajadores heridos, varios de ellos con lesiones de consideración.

El hecho se registró alrededor de las 14:00 horas, cuando una viga de gran tonelaje cedió durante las labores de instalación del techo. Como consecuencia del desplome, varios trabajadores cayeron desde altura y otros quedaron atrapados momentáneamente entre las estructuras, lo que generó escenas de caos en la zona de obra.

La víctima mortal fue identificada como Lorenzo Acosta Dantas, de 63 años, natural de Pucallpa, quien fue trasladado de emergencia al Hospital III de EsSalud. Sin embargo, horas después se confirmó su fallecimiento debido a un trauma abdominal cerrado, según el parte médico.

En tanto, los heridos, todos trabajadores vinculados a la empresa SIMA Perú, fueron evacuados por sus propios compañeros hacia el Hospital Regional Manuel Núñez Butrón y establecimientos de EsSalud. De acuerdo con la información oficial, la mayoría se encuentra estable y bajo observación médica, mientras continúa su proceso de recuperación.

Hasta el lugar del accidente llegaron efectivos del Cuerpo General de Bomberos, personal de la Policía Nacional, serenazgo, ambulancias del SAMU y representantes de Defensa Civil. No obstante, el ingreso inicial fue restringido debido al riesgo que representaban las estructuras sueltas tras el colapso.

El Gobierno Regional de Puno, entidad a cargo de la obra, emitió un comunicado en el que lamentó el fallecimiento del trabajador y señaló que, según las primeras indagaciones, el accidente habría sido ocasionado por una mala maniobra durante el montaje. Asimismo, anunció la realización de una inspección técnica y la elaboración de un informe para determinar responsabilidades.

La caída de la estructura también reavivó cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad en obras públicas de gran envergadura. El coliseo, cuya entrega estaba prevista para marzo de 2026 y que cuenta con un presupuesto millonario, quedó seriamente dañado. Mientras tanto, las familias de los afectados exigen esclarecimiento de los hechos y garantías para que una tragedia similar no vuelva a repetirse.