El diálogo entre Caylloma y Minera Bateas colapsó después de que la empresa propusiera un aporte anual de S/ 2.6 millones, apenas el 0.59% de sus ventas superiores a los 114 millones de dólares. El rechazo fue inmediato: autoridades y organizaciones acusaron a la compañía de mantener un doble estándar y de tratar al distrito con desdén. La ruptura derivó en la declaración de persona no grata al gerente Edwin Ramos y en la exigencia de que la alta gerencia asuma la negociación.
La reunión tripartita del 3 de diciembre marcó el punto de quiebre. Tras meses de conversaciones, la propuesta final de la empresa —que solo aumentaba en S/ 400 mil su oferta inicial— cayó como una provocación en una mesa ya tensa. Para las autoridades locales, el aporte no solo era insuficiente, sino una señal clara de que la minera no pretendía asumir un compromiso real con el distrito. El contraste entre los ingresos reportados por la compañía y la oferta presentada avivó el malestar.
A ese desacuerdo económico se sumó el clima generado por las declaraciones del gerente de Relaciones Comunitarias, Edwin Ramos. Este argumentó de que la empresa “no tiene obligación legal” de contribuir y que “no aplicarán estándares internacionales en Perú” profundizó la fractura. Dirigentes y autoridades calificaron estas posiciones como una falta de respeto. Y denunciaron que el trato recibido evidenciaba una mirada desigual hacia comunidades de países distintos. El discurso, según dijeron, reforzaba la idea de un doble estándar empresarial.
La figura de Ramos terminó por convertirse en el símbolo del quiebre. Las autoridades distritales y representantes sociales lo declararon persona no grata, alegando que su postura dificultaba cualquier camino hacia un entendimiento. Frente al deterioro del diálogo, la exigencia fue directa: la alta gerencia debía asumir la negociación. El llamado se dirigió específicamente al gerente general, Luis Mario Helguera, a quien se espera para una reunión definitiva el 12 de diciembre.
Mientras tanto, la sociedad civil ya evalúa escenarios más duros. El Frente Único de Defensa y los acreditados del distrito advierten que, si la empresa no presenta una propuesta basada en sus ventas reales, iniciarán medidas de fuerza indefinidas.




