Serfor alerta por tráfico de fauna en Navidad

Con la Navidad a la vuelta de la esquina, el Serfor recordó que adquirir animales silvestres como “regalos” no solo es una costumbre dañina, sino un motor directo del tráfico ilegal. Entre enero y octubre, la entidad registró 3710 animales afectados, muchos recuperados en operativos o hallados abandonados, heridos o sin vida. El llamado busca frenar una demanda estacional que pone en peligro a numerosas especies en todo el país.

El problema ha escalado de forma alarmante, tal como muestran los reportes de las 13 ATFFS del Serfor y de los nueve Gobiernos Regionales con competencia en fauna silvestre, desde donde se iniciaron Procedimientos Administrativos Sancionadores contra los responsables. Las cifras reflejan un circuito ilegal que opera sin tregua, dejando a su paso animales desnutridos, lesionados y en algunos casos disecados para su venta. Una evidencia clara del nivel de explotación al que son sometidas estas especies.

Las aves encabezan la lista de víctimas con 1495 individuos, un número que incluye más de 300 crías de flamenco halladas muertas en Piura. A ellas se suman loros, pericos y pihuichos, especies que suelen ser capturadas por su alta demanda como mascotas. Los reptiles tampoco escapan a este mercado: 1364 ejemplares, entre tortugas taricayas, motelos, iguanas, boas y lagartijas, fueron decomisados en lo que va del año. Detrás de cada cifra hay historias de extracción violenta y traslados clandestinos que ignoran por completo el bienestar animal.

Los mamíferos representan otro grupo severamente afectado, con 803 individuos recuperados. Entre ellos, los primates siguen siendo los más buscados. Machín negro, pichico común, mono fraile, mono aullador, mono choro y mono musmuqui figuran entre los decomisos más frecuentes. También se registraron perezosos, osos hormigueros, zorros y zarigüeyas, además de 48 anfibios, principalmente sapos y ranas. En Lima, solo en este año se rescataron 67 monos encontrados en casas, comercios o abandonados en las calles. La mayoría con señales de maltrato y mutilaciones.

El marco legal es claro: la posesión, comercialización, transporte o exhibición de fauna silvestre de origen ilegal constituye una infracción muy grave y un delito sancionable con pena de cárcel. Por ello, ante la proximidad de las fiestas, Serfor, junto con la Policía Nacional y la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental, intensifica sus operativos en mercados y puntos críticos de la capital. Sus acciones buscan contener una demanda que, entre el 2024 y 2025, derivó en 7622 animales traficados. Con Lima como principal foco, seguida por Moquegua–Tacna, Ucayali y Loreto.