Jarana Crítica: Edwin Martínez quiere ser presidente

Oswaldo Calle Talavera. Analista Político

El congresista de Acción Popular, representante por Arequipa, entró al Congreso en una bancada de 16 integrantes en las elecciones del 2021. El partido de la lampa está en la etapa de elecciones primarias, y Edwin Martínez pretende ser presidente y tiene contrincantes de peso como Alfredo Barnechea, Víctor Andrés García Belaunde y Luis Chávez, que es el actual presidente de su partido.

Pero estos candidatos no sólo pelean entre sí, los de la lampa pelean contra una gestión parlamentaria lamentable, contra los llamados «niños», contra dimisiones y rupturas en la bancada y con un Edwin Martínez que parece no tener la pasta política ni el conocimiento que él cree tener.

Martínez, con pasado de alcalde distrital, ha representado a Arequipa no de manera plausible. No podemos olvidar sus intervenciones en el Congreso; señaló: «nos matan o los matamos», en referencia a los extranjeros y al sicariato. Y culminó su intervención diciendo «ojalá que nuestros asesinos, asesinen a esos malditos y no los dejen seguir asesinando al pueblo». Martínez culpó a la mujer que denunció por violación al presidente Jerí. Su análisis le impulso a decir que «la culpa es de la chica por haber bebido más de la cuenta». Martínez defendía a la trabajadora que contrató en su despacho y que no tenía oficio pero sí cuenta de Only Fans. Su lengua no pudo frenarse en decir: «se fue el burro de Castillo y quedó la mula de Boluarte». Este es el candidato que cree puede competir para ser presidente. 

Martínez ha tenido un paso tristemente célebre en el parlamento. No sólo renunció a su bancada, fue defensor de los congresistas «mochasueldos», defendió la liberación de Alberto Fujimori, fue acusado de desbalance patrimonial posterior a su gestión como alcalde distrital, llamó fracasados a sus colegas congresistas por pedir una interpelación y fue defensor del exministro Santibáñez. Intentó encadenarse a las rejas de Palacio de Gobierno cuando era alcalde, fue detenido por conducir en estado de ebriedad y denunciado por agresión por un exregidor de Mariano Melgar. Estas son algunas de las historias que suma el legislador. Quizás su figura se dibuja cuando recibió piedras por parte de la población en el distrito de Cerro Colorado.

Hoy Martínez es candidato en las internas de su partido, el cree que tiene opción, pero su ceguera no le permite ver la realidad y que su arrastre político es imperceptible. Acción Popular, desaprovechó su momento político, las peleas internas lo sobrepasaron y las deslealtades en su bancada dibujaron un partido que Belaunde no reconocería. No es un partido homogéneo, las diferencias abundan entre sus representantes. Casi olvidamos el comportamiento de la congresista Alva y sus dichos a sus propios correligionarios; casi olvidamos a un Edwin Martínez que dijo que en Arequipa lo recibían multitudes con gran aprecio y tiempo después lo veíamos huyendo de un grupo de ciudadanos que le reclamaban por su actuar, le rompieron la ropa, lo agredieron y tuvo que escapar en un auto.

Martínez se desmarca, no es parte de “Los Niños”, pero esa cruz le pesa al partido. Se los van a recordar y mencionar siempre como ejemplo de traición y deslealtad, que se vendieron para el apoyo a un Castillo que hoy está en la cárcel por un intento de golpe bobo. 

Nos deberíamos preguntar si existe un personaje arequipeño que sea presidenciable o si hay un representante arequipeño en el Congreso que sea aplaudido y pueda caminar por las calles de Arequipa sin ser rechazado.

Los cuadros jóvenes políticos arequipeños deben tener como ejemplo a nuestros actuales congresistas. Pero como ejemplo de cómo es que no se tienen que hacer las cosas.

Martínez no ganará las internas en su partido, no tiene opción ante los otros nombres. Su mochila es muy grande y si está llena de las mismas intenciones y gestos que demostró en el Congreso, no debería ser una opción ni para Acción Popular, ni para Arequipa.