El V Censo Nacional de Vicuñas 2025 confirmó que Arequipa encabeza la población de esta especie emblemática, superando a regiones históricas como Ayacucho y Puno con más de 73 mil ejemplares registrados. Chachas, en la provincia de Castilla, destacó como el mayor núcleo de vicuñas del país, donde el trabajo comunitario y las condiciones naturales de la zona han permitido un crecimiento sostenido y un modelo de manejo que hoy se presenta como referente.
Los resultados preliminares difundidos por el Serfor revelan que Chachas es hoy el punto más importante para la conservación de la vicuña a nivel nacional. Solo en Tolconi, uno de sus anexos, se contabilizaron más de 13 mil individuos, una cifra que refleja el rol decisivo del territorio en la recuperación de la especie. Para Luis Felipe Gonzales, administrador técnico de Serfor en Arequipa, este escenario responde a pastizales en excelente estado y a una comunidad que asumió, desde hace años, la responsabilidad de proteger y manejar de manera sostenible a la vicuña.
La recuperación de esta especie no siempre estuvo asegurada. Gonzales recordó que en la década de 1970 apenas se registraban 5 mil ejemplares en todo el país, debido a la presión de la caza furtiva y la falta de mecanismos de control. Ese panorama cambió con la articulación entre el Estado y las comunidades altoandinas, un esfuerzo que permitió superar hoy las 300 mil vicuñas a nivel nacional. Para Serfor, se trata de uno de los casos más exitosos de conservación en el Perú, impulsado por una gestión que combina técnica, tradición y compromiso local.
En Arequipa, el manejo de la vicuña también es una actividad económica relevante. Más de 350 familias participan directamente en su cuidado a través de la comunidad campesina de Chachas y siete asociaciones dedicadas al aprovechamiento sostenible. Ellas se ocupan del chaccu, la vigilancia de los territorios y la comercialización de la fibra, considerada una de las más cotizadas del mundo. Estos ingresos han reforzado la economía local y generado incentivos claros para continuar protegiendo a la especie y su ecosistema.
Aunque los resultados finales del censo se presentarán en las próximas semanas, Serfor adelantó que la región mantendrá su liderazgo nacional. La consolidación de Arequipa como referente en conservación y desarrollo comunitario marca un hito en la gestión de la fauna altoandina, y perfila un modelo que otras regiones podrían replicar para fortalecer tanto la biodiversidad como el bienestar de sus comunidades.




