UNSA paga casi S/ 1 millón por trabajos mal hechos y con incumplimientos

Poner en funcionamiento el claustro mayor y menor de la Universidad Nacional de San Agustín (UNSA) para el X Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE) fue la justificación para que la casa de estudios invirtiera casi un millón de soles. Sin embargo, los trabajos de mantenimiento que se ejecutaron no alcanzaron ni el 50% de avance y se realizaron sin la supervisión de un especialista en Arqueología, poniendo en riesgo el patrimonio. 

Según el Informe de Hito de Control N°022-2025-OCI/0210-SCC, emitido por ​la Contraloría, este proyecto fue impulsado bajo una premisa de urgencia, pero no tuvo los resultados esperados. Esto porque la contratista incumplió los plazos y porcentajes en el primer entregable y omitió el resguardo de patrimonio.

Incumplimentos graves 

​Mediante la Resolución Rectoral n.° 1043-2025, se aprobó el Procedimiento de Selección No Competitivo n.º 06-2025-UNSA-1, con un valor estimado de S/ 987,314.67. El 8 de septiembre de 2025, la buena pro fue otorgada al postor Roggers Constructores & Consultores EIRL, suscribiendo el Contrato n.° 044-2025-UNSA.

​El contrato estableció un plazo total de ejecución de 60 días calendario, contados desde el 9 de septiembre de 2025. Para la supervisión y pago, se estipuló que el primer entregable debía presentarse en 35 días calendario. Es decir, a más tardar el 14 de octubre de 2025, y debía alcanzar un porcentaje de ejecución del 70%.

​No obstante, el ente de control advierte un incumplimiento en el plazo de presentación del entregable. La Subunidad de Mantenimiento de la UNSA informó a la Comisión de Control el 23 de octubre que la contratista no había presentado el primer entregable oficial. Documento que se presentó recién el 24 de octubre, diez días después de la fecha límite contractual. 

​El incumplimiento de avance resultó ser aún más significativo. En lugar del 70% de ejecución programado para el 14 de octubre, el Informe n.° 003-2025-ROGGERS/ARMB, suscrito por el ingeniero responsable Álvaro Rafael Medina Bueno, concluyó que el avance físico acumulado era de solo 40.29%.

A pesar de la falta de avance general, el contratista remitió copias de seis actas de entrega parcial de ambientes (incluyendo el Paraninfo, Sala Mariano Melgar, entre otros) el 6 de octubre de 2025. Sin embargo, estos documentos se limitaron a las partidas de carácter civil y arquitectónico.

De manera específica, las actas dejaron constancia de que la culminación e implementación de las instalaciones eléctricas (suministro de luminarias) quedaba pendiente. Además, la casa universitaria no recibió documentación detallada que permitiera colegir el cumplimiento de las especificaciones técnicas, impidiendo verificar la correcta ejecución del servicio

Riesgo al patrimonio 

​La segunda falla en el proyecto reviste especial gravedad por el valor histórico del inmueble: se trata de la ejecución de trabajos de canalización y otros por parte del contratista sin la asistencia de un especialista en Arqueología. Durante una visita de control el 6 de octubre de 2025, se advirtieron cortes en piezas de sillar para la instalación de canalizaciones eléctricas.

​El profesional ausente es un requisito contractual y funcional clave. Sus funciones incluyen la supervisión directa para asegurar que las intervenciones respeten el carácter patrimonial del inmueble. Y además se ajusten a los lineamientos de conservación del Ministerio de Cultura.

​Por estas fallas y omisiones, la unidad contralora expone al Contratista a penalidades contractuales. La cláusula duodécima del Contrato N° 044-2025-UNSA establece una sanción de 0.5 UIT por cada oportunidad en que se esté por debajo del porcentaje de avance valorizado. Aunque se desconoce si se aplicaran las penalidades conforme obra en el contrato.