Argentina: protestas y Congreso desafían a Javier Milei

La tensión social y política en Argentina escaló este miércoles con la confluencia de dos hechos: las masivas protestas frente al Congreso y la decisión de la Cámara de Diputados de bloquear los vetos del presidente Javier Milei. Con 159 votos a favor, el Legislativo rechazó la negativa presidencial a financiar al Hospital Garrahan y a las universidades públicas, en un nuevo golpe a un Gobierno que enfrenta creciente rechazo ciudadano.

El debate legislativo estuvo marcado por la amplia diferencia de votos entre la oposición y el oficialismo. Solo 75 diputados acompañaron la posición de Milei, mientras que cinco optaron por abstenerse. La medida aún debe ser confirmada por el Senado, pero el resultado de la votación reflejó el debilitado margen de maniobra del mandatario, quien gobierna sin mayoría y con un frente social en expansión.

Las calles de Buenos Aires fueron escenario de una de las manifestaciones más grandes de los últimos meses. Miles de estudiantes, jubilados, médicos y sindicalistas se concentraron con pancartas y cánticos que cuestionaban la política de recortes. “Está en riesgo la educación y la salud. No podemos permitir que nos arrebaten lo que logramos con tanta lucha”, expresó Zoe Gómez, recién graduada de la Universidad de San Martín, al resumir el sentir de los presentes.

El rechazo político y social encontró eco en líderes opositores. Axel Kicillof, gobernador bonaerense, celebró el resultado y subrayó que “las universidades no se venden, los hospitales no se desfinancian y los derechos no se negocian”. En contraste, desde el oficialismo, voces como la del diputado Santiago Santurio alertaron que incrementar los fondos en salud y educación podría generar más desequilibrios fiscales.

En la Casa Rosada, el desenlace no sorprendió. Fuentes cercanas al presidente señalaron que todo estaba previsto y que Milei recibió los resultados durante una reunión con su círculo más estrecho, integrado por su hermana Karina y figuras clave como Guillermo Francos, Martín Menem y Patricia Bullrich. Pese a los esfuerzos de su equipo político, la votación terminó por evidenciar las tensiones internas y las limitaciones de un Gobierno que enfrenta, cada vez más, la resistencia en las calles y en el Congreso.