El incendio forestal iniciado el 13 de septiembre en las laderas del volcán Misti dejó graves consecuencias para la biodiversidad altoandina. El fuego, que se propagó con rapidez, consumió extensos sectores de matorral y pastizal, destruyendo hábitats esenciales para especies nativas.
El Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) confirmó que se registraron daños en más de 50 variedades de flora, de las cuales 15 están catalogadas como vulnerables y ocho son exclusivas de la región (endémicas). Entre ellas destaca el cahuato (Tecoma arequipensis), un arbusto endémico de Arequipa que crece en esa zona exclusiva.
Respecto a la fauna, se hallaron evidencias de zorros andinos, perdices, lagartijas y madrigueras de cuyes silvestres en áreas afectadas, además de restos de nidos de aves calcinados. Aunque no se encontraron especímenes heridos, la destrucción del hábitat representa una seria amenaza para su permanencia en la zona.
El Administrador Técnico de SERFOR en Arequipa, Luis Felipe Gonzáles Dueñas, explicó que la recuperación será lenta y dependerá del clima. “Si se registran precipitaciones permanentes, la regeneración podría tomar entre tres y cuatro años. Los pastizales crecerán primero, pero las especies arbustivas tardarán más en recuperarse”, advirtió.
La investigación preliminar apunta a que el incendio habría sido provocado intencionalmente por invasores que intentaban marcar terrenos en las faldas del volcán. SERFOR anunció procesos sancionadores contra los responsables, con multas que podrían alcanzar hasta 10 Unidades Impositivas Tributarias (UIT). Aunque todavía no se tiene rastros de los presuntos responsables.
Hasta el momento, la extensión exacta de áreas dañadas será determinada con análisis de imágenes satelitales y reportes técnicos. Los especialistas denominan este cálculo “cicatriz del incendio”, herramienta que permite medir la magnitud real del daño ambiental.
El fuego dejó un paisaje desolador en el Misti y un panorama incierto para la biodiversidad altoandina. Mientras se espera el inicio de la temporada de lluvias, la preocupación se centra en cómo sobrevivirán las especies que dependían de los ecosistemas arrasados por las llamas.




