Jazmín Villarreal Huachaca, estudiante de Agropecuaria del Instituto Tecnológico de Huanta, fue hallada sin vida. Esto tras una supuesta celebración con su docente Dany Rondinel Crespo, señalado por su entorno como el principal sospechoso. La noticia ha generado indignación y movilización entre sus familiares, quienes exigen justicia y una investigación profunda. Mientras tanto, el Instituto suspendió al profesor y la Defensoría del Pueblo pidió celeridad en el caso.
El caso ha conmocionado a la comunidad de Huanta. Según el testimonio del docente Dany Rondinel Crespo, él y la joven asistieron a una reunión social en una vivienda de las afueras de la ciudad. En medio de la celebración, Jazmín empezó a sentirse mal. Rondinel aseguró que la llevó de inmediato al hospital de Huanta, donde los médicos solo pudieron certificar su muerte. Sin embargo, los familiares cuestionan esta versión y señalan múltiples inconsistencias.
Los deudos de Jazmín Villarreal manifestaron no tener conocimiento previo de la supuesta relación entre ella y el docente. Una de sus tías declaró con indignación: “De un momento a otro me enteré del docente y mi sobrina. Queremos saber la verdad”. A raíz de las denuncias públicas y del impacto mediático, el Instituto Tecnológico de Huanta decidió suspender temporalmente al docente implicado. Esto mientras duren las investigaciones, evitando así una mayor tensión dentro de la institución.
El cuerpo de la joven fue trasladado a la Morgue de Ayacucho para la necropsia que permita esclarecer las causas exactas de su muerte. Mientras tanto, sus familiares, devastados por la pérdida, realizaron una protesta pacífica frente a las instalaciones del instituto, con carteles en mano y gritos de justicia. La comunidad educativa y los vecinos de Huanta también expresaron su solidaridad con la familia de la víctima.
La Defensoría del Pueblo en Huanta ha asumido el seguimiento del caso y ha solicitado a las autoridades competentes que no se descarte la posibilidad de un feminicidio. La institución insistió en que la investigación sea objetiva, con enfoque de género y sin dilaciones. La población local espera que este caso no quede impune, como tantos otros que han marcado la trágica estadística de violencia contra las mujeres en el país.




