El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció su ausencia temporal del cargo para enfocarse en su campaña de reelección. Esta decisión, formalizada en una carta enviada al Consejo Nacional Electoral (CNE) el 30 de marzo, se extenderá hasta el 10 de abril, cuando concluye el periodo oficial de campaña. Sin embargo, el mandatario no precisó quién asumiría sus funciones en su ausencia, generando incertidumbre en el escenario político.

La Constitución ecuatoriana establece que, en caso de ausencia temporal del presidente, la vicepresidenta debe asumir sus funciones. No obstante, la relación entre Noboa y Verónica Abad ha estado marcada por el conflicto. Abad, quien también ejercía funciones como embajadora en Israel, fue suspendida en noviembre tras ser acusada de insubordinación por no acatar órdenes oficiales. En este contexto, Noboa optó por designar como vicepresidenta interina a Cynthia Gellibert, secretaria general de la Administración Pública.

Mientras Noboa se enfoca en su campaña, las encuestas reflejan un escenario electoral altamente competitivo. Luisa González y Daniel Noboa se encuentran en un empate técnico según los últimos sondeos. La firma Negocios & Estrategias posiciona a González con un 51,4% de intención de voto, mientras que Noboa alcanza un 48,6%. Un estudio paralelo de Pedro Cango refuerza esta tendencia con cifras similares, aumentando la incertidumbre sobre el resultado final de la contienda.

El reciente debate presidencial del 23 de marzo intensificó la polarización política. Durante el intercambio, González desafió a Noboa a realizarse una prueba antidrogas, mientras que el actual mandatario insinuó posibles actos de corrupción en su contrincante. El debate dejó en evidencia las tensiones que atraviesa Ecuador, un país sumido en una crisis de seguridad, económica y política.

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La decisión de Noboa de delegar temporalmente sus funciones ha sido duramente criticada. Diversos sectores políticos alertan sobre una posible afectación a la estabilidad institucional, mientras que Verónica Abad denunció la designación de Gellibert como una «transgresión al orden constitucional». Esta controversia ha avivado el debate sobre la separación de poderes y la legalidad de la medida adoptada por el mandatario.

Ecuador se enfrenta a un complejo panorama electoral en medio de una crisis profunda. Con una economía en recesión y un alarmante incremento de la violencia, los votantes acudirán a las urnas en un ambiente de incertidumbre y polarización. La ausencia temporal de Noboa y las controversias en torno a su gobierno añaden un nuevo factor de tensión en un país que busca estabilidad en medio de un proceso electoral decisivo para su futuro.