El juicio contra el expresidente Pedro Castillo, quien se encuentra detenido desde diciembre de 2022, continuó este martes en medio de tensiones y reclamos por parte de su defensa legal. A pesar de que Castillo declaró una huelga de hambre el lunes como medida de protesta, el proceso judicial no se detuvo, y las audiencias siguieron su curso en el Poder Judicial.
La defensa del exmandatario denunció irregularidades en el proceso, argumentando que no se han respetado los derechos fundamentales de su defendido. Además, señalaron que la huelga de hambre es una respuesta a lo que consideran un «juicio político» en su contra. Sin embargo, la fiscalía insistió en que todas las actuaciones se han realizado dentro del marco legal. Y alegó que no existen motivos para suspender el proceso.
Pedro Castillo enfrenta cargos por presunta rebelión y otros delitos relacionados con su intento de disolver el Congreso en diciembre de 2022. Un hecho que desencadenó su destitución y posterior detención. Durante la audiencia, la fiscalía presentó nuevas pruebas y testimonios que buscan demostrar la responsabilidad del exmandatario en los hechos que se le imputan.
Mientras tanto, la huelga de hambre de Castillo ha generado reacciones divididas en la opinión pública. Sectores afines al expresidente han mostrado su apoyo a través de manifestaciones y pronunciamientos en redes sociales. Mientras que otros critican la medida, considerándola una estrategia para desviar la atención del proceso judicial.
El estado de salud del exmandatario también ha sido motivo de preocupación. Autoridades penitenciarias confirmaron que Castillo está siendo monitoreado médicamente para garantizar su bienestar durante la huelga de hambre. Sin embargo, su defensa ha exigido una evaluación independiente, alegando que las condiciones de su detención no son adecuadas.
El juicio contra Pedro Castillo marca un hito en la historia política reciente del Perú, y su desenlace podría tener implicaciones significativas para el futuro del país. Mientras el proceso avanza, la atención nacional e internacional sigue centrada en las audiencias, que prometen extenderse en las próximas semanas. La tensión entre la defensa, la fiscalía y el Poder Judicial refleja la polarización que aún persiste en torno a este caso.