Desde que los gobiernos regionales comenzaron a elegirse mediante voto popular, Arequipa ha tenido una particular relación con los movimientos regionales. En seis procesos electorales, realizados entre 2002 y 2022, solo uno de los gobernadores electos llegó al cargo respaldado por un partido político nacional.
El primer elegido fue Daniel Vera Ballón, quien ganó las elecciones de 2002 con el Partido Aprista Peruano. Con ello inició una etapa en la que los partidos nacionales todavía tenían presencia importante en la disputa por el Gobierno Regional.
Cuatro años después, el escenario cambió. En 2006, Juan Manuel Guillén Benavides ganó la elección con el movimiento regional Arequipa, Tradición y Futuro (ATF). Su victoria marcaría uno de los ciclos políticos más prolongados de la región, pues volvió a imponerse en los comicios de 2010, esta vez mediante una alianza entre Arequipa, Tradición y Futuro y el Partido Nacionalista.
Guillén se convirtió así en el único gobernador regional de Arequipa elegido para dos periodos consecutivos, entre 2007 y 2014.
En 2014, la conducción regional continuó en manos de una figura vinculada a la misma corriente regionalista. Yamila Osorio Delgado ganó la segunda elección regional de aquel proceso y asumió el gobierno para el periodo 2015-2018. En esa elección, Arequipa fue una de las regiones que necesitó segunda vuelta, debido a que ningún candidato superó el 30 % de los votos válidos en la primera jornada.
Para 2018, el electorado volvió a inclinarse por una agrupación regional. Elmer Cáceres Llica, del movimiento Unidos por el Gran Cambio, fue elegido gobernador para el periodo 2019-2022.
La última elección regional, realizada en 2022, volvió a confirmar esta tendencia. Rohel Sánchez Sánchez, entonces candidato de Yo Arequipa, obtuvo la victoria y asumió la conducción regional para el periodo 2023-2026. El JNE registra actualmente a Sánchez como gobernador regional y a Yo Arequipa como la organización política con la que llegó al cargo.
El recorrido deja un dato político relevante: de los seis gobernadores elegidos desde 2002, cinco llegaron al poder mediante movimientos regionales y uno mediante un partido nacional.
La historia electoral arequipeña muestra, por tanto, una preferencia sostenida por organizaciones nacidas en el ámbito regional. Sin embargo, esa tendencia no determina necesariamente el resultado de cada elección.
Ahora, con quince candidaturas en competencia para el periodo 2027-2030, la elección del 4 de octubre de 2026 vuelve a poner a prueba ese comportamiento electoral. El resultado permitirá saber si Arequipa mantiene su tradicional inclinación por los movimientos regionales o abre una nueva etapa con una organización política nacional al frente del gobierno regional.




