La muerte de un recién nacido y las denuncias de otras familias por presuntas deficiencias en la atención médica provocaron una segunda jornada de protesta frente a la Clínica Internacional Nacer de Juliaca. Los manifestantes exigieron una investigación y la intervención de las autoridades sanitarias para esclarecer los casos.
La protesta se realizó en los exteriores del establecimiento, ubicado en el cruce de las avenidas Circunvalación y 3 de Octubre. Con carteles como “La salud no es un juego” y “Seguridad para el bebé y la mamá”, los familiares reclamaron respuestas sobre los procedimientos aplicados y las condiciones en las que fueron atendidos sus pacientes.
Uno de los casos corresponde a una madre primeriza de 19 años que acudió al establecimiento para un control médico. De acuerdo con el relato de sus familiares, posteriormente fue sometida a una cesárea de emergencia luego de que los médicos advirtieran un supuesto riesgo para la madre y el bebé.
Tras la intervención nació un varón. Sin embargo, los familiares sostienen que no recibieron información suficiente sobre el estado del recién nacido. Horas después, el menor fue trasladado al hospital Carlos Monge Medrano, donde permaneció internado en una incubadora. Días después falleció.
La muerte generó nuevos cuestionamientos de otras familias que también acudieron a denunciar situaciones similares. Según los manifestantes, algunos recién nacidos atendidos en la clínica tuvieron que ser derivados a otros establecimientos debido a complicaciones. Uno de los menores permanece internado en una unidad de cuidados intensivos de Arequipa.
Los familiares también cuestionaron la actuación de algunos profesionales y mencionaron al médico Rummy A. Quispe Quispe. No obstante, las acusaciones sobre diagnósticos, tratamientos o eventuales responsabilidades médicas aún no han sido establecidas mediante una investigación oficial.
La situación llevó a que representantes del Colegio de Obstetras de la región Puno adviertan sobre la necesidad de revisar las condiciones de funcionamiento de establecimientos privados que atienden a gestantes.
Graciela Bernal Salas, representante del gremio profesional, señaló que vienen coordinando reuniones con obstetras que trabajan en el sector privado para conocer las condiciones en que funcionan estos establecimientos. Explicó que también se realizan coordinaciones con la Dirección Regional de Salud de Puno para revisar aspectos relacionados con autorizaciones, documentación, implementación y personal.
Bernal sostuvo que una clínica que atiende gestantes debe contar con las condiciones necesarias para responder ante eventuales complicaciones. Señaló que corresponde a las autoridades sanitarias verificar que estos establecimientos cumplan los requisitos para brindar atención.
La representante indicó además que el gremio viene realizando un diagnóstico sobre los consultorios obstétricos existentes en la provincia de San Román. El objetivo es identificar dónde funcionan, bajo qué condiciones operan y qué medidas podrían adoptarse para mejorar la calidad de los servicios.
Respecto a la Clínica Internacional Nacer, señaló que el Colegio de Obstetras no tiene competencia directa para intervenir, pero puede recomendar a las autoridades que se realicen inspecciones para verificar documentación, infraestructura, equipamiento y personal.
Los familiares solicitaron la intervención de SUSALUD, la Dirección Regional de Salud y otras entidades competentes. Buscan que se revisen las historias clínicas y procedimientos realizados para determinar las causas del fallecimiento y las complicaciones denunciadas.
Hasta que culminen las investigaciones, las acusaciones formuladas por los familiares deben ser consideradas denuncias pendientes de verificación. Sin embargo, la reiteración de reclamos ha colocado nuevamente bajo escrutinio la atención privada de gestantes y recién nacidos en Juliaca.




