El jefe de la Región Policial de Puno, general Jorge Tomás Guardia Riveros, ordenó la rotación total del personal del Puesto de Auxilio Rápido de La Rinconada, ubicado en la provincia de San Antonio de Putina, luego de la detención de dos efectivos policiales investigados por el presunto delito de coima. La medida, anunciada en medio de crecientes cuestionamientos a la institución, busca restaurar la confianza ciudadana y erradicar prácticas corruptas que manchan el honor de la uniformada.
La decisión se enmarca en un contexto de fuerte presión social, agravado por una reciente denuncia por demora en la atención de un caso de abuso sexual contra un menor de edad. Ambos hechos han encendido las alarmas en la cúpula policial, que ve con preocupación cómo la percepción de impunidad y malos manejos afecta la legitimidad de la institución en una de las zonas más críticas y alejadas de la región altiplánica.
"Queremos limpiar la casa", sentenció Guardia Riveros, al anunciar los cambios. El general enfatizó que la rotación total del personal no es un castigo colectivo, sino una estrategia para oxigenar el servicio, garantizar que los agentes designados estén realmente comprometidos con su función y evitar que se reproduzcan redes de complicidad al interior del puesto. La medida implicará el reemplazo de todos los efectivos actualmente destinados en La Rinconada por personal de otras unidades de la región, con el objetivo de romper cualquier vínculo que pudiera favorecer actos ilícitos.
Respecto a los dos policías detenidos, el jefe policial informó que la Secretaría General de la Policía ya inició los procedimientos administrativos disciplinarios correspondientes, mientras que el Ministerio Público continúa con las investigaciones en el ámbito penal. Ambos agentes permanecen a disposición de las autoridades judiciales, y de comprobarse su responsabilidad, enfrentarán sanciones ejemplares que podrían incluir la separación definitiva de la institución.
El general Guardia Riveros hizo también un enérgico llamado a la población para que denuncie cualquier acto de extorsión, cobro irregular o maltrato cometido por malos elementos de la policía. Aseguró que se habilitarán canales directos de comunicación para recibir quejas y que todas las denuncias serán atendidas con celeridad y transparencia. Subrayó que la corrupción no será tolerada y que continuarán adoptándose medidas drásticas para reducir estos casos dentro de la institución.
En conclusión, la rotación total en La Rinconada representa un primer paso en el proceso de depuración interna anunciado por el alto mando policial. Sin embargo, los especialistas advierten que estas acciones deben ser sostenidas en el tiempo y acompañadas de mayor control, capacitación y estímulos para el personal honesto. La ciudadanía espera que esta medida no quede en un acto aislado, sino que marque el inicio de una transformación profunda en la cultura institucional de la Policía Nacional en Puno, donde la transparencia y el respeto a los derechos humanos sean la norma y no la excepción.




